Travertino de tonos gris medio y antracita, recorrido por vetas horizontales en plateado y blanco que le imprimen un movimiento dinámico y contemporáneo. Sus bandas fluidas y sus texturas orgánicas crean un juego de luces y sombras de gran profundidad visual. Una piedra de carácter urbano y elegancia fría, perfecta para revestimientos que buscan sofisticación moderna sin renunciar a la calidez y autenticidad de lo natural.